Campeonato de España 2024: regresar a donde todo comenzó

A Mateo solo le sale sonreír cuando se le pregunta por el Campeonato de España. Allá donde los cuatro vientos se dan cita, en la Dehesa de la Villa, vivió la cita que supuso el antes y el después en su carrera profesional. Pasó de Mateo a Mateo Esser, de ser un aspirante a un claro candidato. "Año 2020, mi estreno. Competí en la categoría de joven jinete. Tenía en mente correr mi primer tres estrellas, aunque ganar no pasaba por nuestras opciones", rememora el jinete. 

"Era más vivir la experiencia de un concurso internacional. Habíamos trabajado las semanas anteriores, sobre todo en la doma. Si no recuerdo mal, llegué a ir primero desde esa prueba. Y ya ahí fuimos a por todas, porque seguí en el cross, y salió también bien. En el salto tiré un palito, pero me valió y conseguí el título". Las frases de Mateo se juntan con imágenes, como la de sus padres vibrando en las gradas: "Fue inesperado, pero a la vez me hizo ver la realidad: estábamos más cerca de lo que pensaba. Para mí fue un antes y un después. Nadie me vio venir". 

Mateo y Paco ganando el Campeonato de España 2020

La doble corona y el estreno con los mayores

Si en el 2020 nadie le vio venir, un año más tarde, todas las miradas iban a Paco. "No hice una buena doma, iba quinto de siete concursantes. Fue una decepción, pensé que me habían puntuado demasiado duro. En el cross, que es mi prueba por excelencia, salía segundo. Busqué poner el listón alto. Estaba con Paco, salió muy fuerte y exhibiendo lo buen caballo que es", recuerda Mateo: "Al último día de competición llegué primero en la clasificación, mi máximo perseguidor tuvo que retirarse por una pequeña lesión de su caballo. El salto fue bastante parecido. Acudía sin nervios, sabiendo que tenía que hacer una prueba buena y me valía para ser campeón. Y Paco también parecía saberlo. Un palito otra vez, pero, bueno, campeones de España de nuevo y segundo título consecutivo". La doble corona no era un título más, era la demostración de que su irrupción no era cuestión de casualidad, sino de calidad

Mateo, un año después celebrando la victoria con su padre por detrás

Estamos ya en el 2022. Mateo aparca la modalidad de jinete joven y se sube a la categoría reina. "Si voy a un concurso de este nivel, voy a intentarlo a muerte. Había tenido muchísima experiencia ese año, en concursos internacionales, con jinetes de renombre... Salí de la doma tercero. Con nombres como Albert Hermoso por encima. Era mi primer cross de cuatro estrellas. Era un tiempo ajustadísimo y Paco lo hizo genial, creo que se pasó como diez segundos o así. El tercer día, de nuevo, finalizó el concurso con el Salto. Y esta vez hicimos dos derribos, lamentablemente. Nos penalizó bastante y acabamos terceros. Quedé detrás de Carlos Díaz y de Albert, dos de los jinetes más importantes que tenemos en España, la élite, así que, pese a todo, me sentí muy orgulloso", asegura el dueño de Finca Epona. 

Un Campeonato 2024 para pensar en el futuro

Después de una temporada de ausencia en una de sus citas predilectas ("el del año pasado me lo tuve que perder por mi caída en Jardy. Estaba ya recuperado de mi lesión, pero así salió la planificación de la temporada"), Mateo regresó este fin de semana a la Dehesa. Esta vez, era una preparación para la temporada y para el futuro. No iba a competir en las categorías superiores, iba a dar experiencia a sus corceles jóvenes

Fue un fin de semana "en conjunto, muy positivo". "Destiny, a sus cuatro años, quedó segundo, con solo Bravado por encima. Súper contentos con su desempeño. Dammen hizo una doma correcta; en salto en pista, no nos entendimos. Estamos trabajando en ello con José Vázquez para pulir detalles, un pequeño bache. No estoy preocupado, es un gran caballo y lo va a demostrar, el cross con él, fue estupendo y la gran noticia de fin de semana es Flamenco. Es brutal, brutal. Cómo ha evolucionado en seis meses de trabajo, estoy encantado con él. En salto en pista estuvo soberbio, después de una doma correcta, mejorable, pero correcta. Se estrenó en el cross con solo un rehúse, que fue más fallo mío de confiarme, pero, vaya, tuvo un paseo, espectacular. Es un caballo de futuro, muchísima confianza", nos cuenta. 

Quizás, el gran caballo que acudía de parte del equipo de Mateo Rider para la cita era My Zarah. Así lo narra el jinete: "Hace un par de semanas tuvimos una caída pequeña sin consecuencias, había que quitárselo de la cabeza. Acabé muy contento. No fuimos muy rápido. El problema de la Dehesa para Zarah es que no es un terreno para galopar. Es un suelo inestable, muy arenoso por parte, de repente profundo... Es inestable. No puedes mantener la velocidad de crucero, a esta yegua todavía le falta eso. Nos penalizó un poco, pero, vaya, me fui muy contento porque los caballos más jóvenes consiguieron tiempos y clasificación para Sevilla, que era otro de los objetivos". 

Aprovechamos para dar la enhorabuena a los campeones de este año. Pedro Lira en absoluto, David Periñan en joven jinete, Emma Shonvandt en la categoría de juvenil y finalmente Zaira Alcaide en infantil.

¿Próxima parada? Bueno, sin adelantar demasiado, digamos que toca volver a coger el camión para unas cuantas horas o días de viaje. Os lo contaremos, ya que seguiremos Tras los Pasos de Mateo.

Anterior
Anterior

Volvemos, más fuertes que nunca: el verano 2024

Siguiente
Siguiente

Jardy 2024: cuando superar el miedo es lo más importante